Carlos H. Lozano/Editor redpalabras
Texas, USA. Agosto 18/2026
Vender el fútbol, cuando ya está vendido. La noticia se diluyó entre tanta información que sale a diario. Pero el coletazo pica y se extiende. El plan de Gianni Infantino para vender una participación minoritaria de una nueva filial comercial (FIFA Forward Enterprise) encargada de explotar los torneos de la FIFA fue retirado y cancelado por completo a finales de julio de 2026, tras provocar una revuelta generalizada en el fútbol internacional. Pero, el intento de “vender” parte del más grande evento deportivo del mundo, deja “un sabor” a que el acceso al entretenimiento cada vez es más riesgoso y a pagar precios más altos para disfrutarlo.
Esta salida en falso de Gianni Infantino lo enfrenta a una debilidad para mantenerse como presidente de la FIFA y que provocara una importante pérdida de apoyos. Lo logrado con tanto éxito en el pasado Mundial, lo llenó de ambición y puede perder la presidencia. Ya no existe confianza en su gestión frente a la FIFA y consideran que pone en riesgo el futuro espectáculo del balompié.

El conflicto y rechazo global
La propuesta buscaba captar unos 4,200 millones de dólares de inversores privados (incluyendo firmas vinculadas a Joshua Kushner, (cercano a el Presidente Donald Trump) a cambio de ceder parte de los derechos comerciales del Mundial. No obstante, el proyecto generó una crisis inmediata:
Amenazas de boicot: La UEFA (junto con 55 federaciones europeas) amenazó con no participar en ninguna competencia oficial de la FIFA si el plan continuaba. Rechazo institucional: La CONCACAF y la AFC se unieron a las críticas, acusando a la directiva de mala gobernanza y de actuar de forma unilateral. Dimisiones internas: Asesores de alto rango, como Carlos Cordeiro, renunciaron en señal de protesta.

Consecuencias políticas para Infantino
Aunque la medida fue frenada para evitar una ruptura histórica, las consecuencias políticas continúan afectando al dirigente suizo: Múltiples federaciones (incluyendo las británicas de Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda) le han retirado públicamente su respaldo de cara al congreso y las elecciones a la presidencia de la FIFA previstas para 2027. Recientemente, la administración interna sufrió nuevos movimientos con la salida del director de operaciones, Kevin Lamour, en medio de tensiones sobre la transparencia del fallido proceso.