Carlos H. Lozano/Editor Redpalabras.com
Octubre 2/2026
En plena campaña presidencial le abrió los ojos a medio Colombia. Mauricio Gaona ha construido su trayectoria alrededor de una pregunta que atraviesa buena parte de su pensamiento: ¿cómo limitar el poder en una democracia? Abogado y académico colombiano, formado en la Universidad Externado de Colombia, McGill University, UCLA, París II y Harvard Law School, Gaona se especializó en Derecho Constitucional, Derecho Internacional y Derechos Humanos. Su recorrido profesional también incluye cargos en la Fiscalía General de la Nación, la Contraloría y el Consejo de Estado. Pero fue en los últimos años cuando dejó de ser principalmente una figura del ámbito jurídico para convertirse en un personaje habitual del debate público colombiano.
La Constitución como límite
Gaona ha defendido de manera reiterada la separación de poderes, la independencia judicial y la supremacía de la Constitución. Su tesis central es que una elección democrática otorga legitimidad para gobernar, pero no elimina los límites institucionales. Esa posición lo llevó a convertirse en uno de los críticos más visibles de varias iniciativas del Gobierno de Gustavo Petro, especialmente de la propuesta de convocar una Asamblea Constituyente. Para Gaona, modificar la Constitución puede ser legítimo cuando existe una necesidad histórica, pero no debería convertirse en un mecanismo para superar los controles que encuentran los gobernantes.

Estas ideas quedaron recogidas en su libro La Constitución soy yo, publicado en 2026, donde analiza cómo una democracia puede deteriorarse desde dentro cuando quienes llegan al poder mediante elecciones comienzan a debilitar los contrapesos institucionales. Su preocupación, sin embargo, trasciende el enfrentamiento con un gobierno específico. Gaona plantea el problema en términos más amplios: el poder debe estar sometido a reglas, independientemente de quién lo ejerza.
La historia marcada por el Palacio de Justicia
Su relación con las instituciones también tiene una dimensión personal. Gaona es hijo del magistrado Manuel Gaona Cruz, asesinado durante la toma y retoma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985. Aquella tragedia marcó profundamente a su familia y, según ha relatado el propio Gaona, influyó en su decisión de dedicarse al Derecho y en su interés por los derechos humanos y la defensa del Estado de derecho.

Mauricio Gaona, (primero a la derecha).
De Bogotá a Nueva York como embajador ante la ONU
En 2026 su carrera dio un giro significativo. El Gobierno de Abelardo de la Espriella lo designó embajador y representante permanente de Colombia ante las Naciones Unidas en Nueva York. Gaona asumió formalmente el cargo en septiembre y presentó sus credenciales ante el secretario general de la ONU, António Guterres, el 9 de septiembre. Su llegada se produce en un momento especialmente relevante para la diplomacia colombiana: el país ocupa un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad hasta diciembre de 2027. Desde su nueva posición, Gaona participa en asuntos relacionados con seguridad internacional, derechos humanos, multilateralismo y las nuevas tecnologías, entre otros temas de la agenda internacional.
Su llegada a Naciones Unidas representa un cambio importante en su papel público. Hasta hace poco, Gaona era conocido fundamentalmente como jurista, académico, columnista y comentarista de los asuntos constitucionales colombianos. Ahora habla en nombre del Estado colombiano ante uno de los principales escenarios de la política internacional. Su posición frente al propio sistema de Naciones Unidas también ha comenzado a llamar la atención. En septiembre de 2026 descartó que Colombia vaya a retirarse de la organización y defendió la permanencia del país en el sistema multilateral, aunque planteó la necesidad de reformar algunas de sus estructuras, incluido el Consejo de Seguridad.
El escenario ha cambiado, pero una preocupación permanece. En Colombia, Gaona construyó su perfil alrededor de la defensa de las reglas que limitan el poder. En Nueva York enfrenta ahora un desafío diferente: representar a Colombia dentro de un sistema internacional que también funciona a partir de reglas, equilibrios y contrapesos.
Del debate constitucional colombiano a la diplomacia multilateral, Mauricio Gaona entra así en una nueva etapa de su carrera, con una voz que ahora no solo será escuchada como la de un jurista, sino como la de un representante oficial de Colombia ante el mundo.

Mauricio Gaona, toma juramento ante el Canciller Omar Bula Escobar.
Una voz durante la campaña presidencial
Durante la campaña presidencial de 2026, Mauricio Gaona adquirió una particular visibilidad alrededor de la candidatura de Abelardo de la Espriella, aunque no hizo parte formal de su campaña, como él mismo se encargó de aclarar. Su presencia estuvo relacionada principalmente con sus intervenciones como jurista y constitucionalista. En junio, Gaona se pronunció sobre la situación jurídica del entonces candidato y sostuvo que su doble nacionalidad no le impedía aspirar a la Presidencia. También desmintió las versiones que lo daban como futuro ministro de Justicia o integrante del eventual gabinete de De la Espriella. La relación adquiriría una dimensión distinta después de las elecciones. El presidente electo terminó escogiendo precisamente a Mauricio Gaona para representar a Colombia ante las Naciones Unidas, una designación que puso al jurista en el centro de la nueva política exterior del país.