Carlos H. Lozano/Editor redpalabras.com
Texas. USA. Agosto 31/2026
La nueva alianza que sacude a Venezuela. Delcy Rodríguez apuesta su futuro político al petróleo. El acuerdo con Estados Unidos puede consolidarla en el poder o convertirse en su mayor derrota. Ella sabe que el “mar de petróleo” sobre el que navega Venezuela es su arma de negociación. Es estratega por formación y a la vez una profesional de la manipulación política. Lo ha demostrado en esta “transición” por encargo de Estados Unidos. Por ahora se ha jugado muy bien sus cartas. Pero… ¿Está construyendo una transición política con respaldo internacional o está utilizando el petróleo venezolano para asegurar su propia supervivencia política?

Políticamente es posible que Delcy Rodríguez fortalezca su posición en el poder con esta decisión, pero decir que ya quedó definitivamente “amarrada al poder” sería, por ahora, una conclusión prematura.
El acuerdo puede darle respaldo internacional, al convertirse en la principal interlocutora de Venezuela con Estados Unidos, Delcy Rodríguez adquiere una importancia política enorme. El acuerdo petrolero de largo plazo la coloca en el centro de una relación estratégica con Washington.
Si logra que lleguen inversiones, aumente la producción petrolera y entren recursos a Venezuela, podría presentar esos resultados como una demostración de capacidad de gobierno y el petróleo puede convertirse en una fuente de poder. En Venezuela, quien controla la política petrolera controla una parte fundamental del poder económico del Estado.
Si Delcy Rodríguez consigue administrar una recuperación de la industria y manejar la llegada de nuevos ingresos, su influencia dentro de la estructura política venezolana podría crecer considerablemente.
Pero el acuerdo también puede convertirse en su mayor problema. La falta de transparencia sobre algunos aspectos del acuerdo ha provocado críticas y cuestionamientos. Expertos han pedido conocer los detalles contractuales y han surgido dudas sobre su legalidad y el grado de control que mantendría Venezuela. Además, sectores de la oposición y también grupos críticos dentro del propio espectro político venezolano consideran el acuerdo una amenaza para la soberanía nacional.

¿Y Donald Trump qué gana?
El Presidente Doanld Trump pone el poder de Estados Unidos, Delcy Rodríguez pone el petróleo de Venezuela. Y ambos esperan salir fortalecidos. Para Trump, el acuerdo puede significar una victoria energética y geopolítica. Para Delcy Rodríguez, puede representar una vía para consolidar su permanencia política mediante la recuperación económica.
Pero también hay un riesgo: si la población venezolana considera que Delcy cedió demasiado a Washington, el acuerdo podría convertirse en un problema político para ella. Y si Trump no logra demostrar beneficios concretos para Estados Unidos, su gran anuncio podría quedarse en una promesa.
El acuerdo aceitoso de Venezuela
El desarrollo de 17 campos petroleros venezolanos y el acceso a 65.000 millones de barriles de petróleo recuperable. Estados Unidos tendría una participación mayoritaria del 55 % en la estructura de asociación. El acuerdo tendría una duración inicial de 25 años. Se proyectan inversiones cercanas a los 100.000 millones de dólares para recuperar y modernizar la infraestructura petrolera. Venezuela calcula importantes ingresos fiscales y regalías derivados de la producción. Estados Unidos aporta influencia, capital y empresas; Venezuela aporta sus gigantescas reservas petroleras.