Carlos H. Lozano/Editor Redpalabras.com
Septiembre 17/2026
La narrativa política basada en denunciar y ejercer control al poder. Así puede definirse al Congresista que está cambiando la narrativa no “politiquera” en Colombia. Conoce a Bogotá como la palma de su mano. Donó parte de sueldo (prima especial), de Representante a la Cámara a una víctima de la violencia y sometimiento de las FARC. Daniel Felipe Briceño Montes representa una de las nuevas figuras de la política colombiana. Abogado, especialista en Derecho Público y magíster en Análisis Político y Electoral, pasó del Concejo de Bogotá a la Cámara de Representantes con una característica que se convirtió en su principal sello: utilizar el control político, la denuncia y las redes sociales como instrumentos de confrontación con el poder.
En las elecciones legislativas de 2026 consiguió 262.104 votos, según el perfil oficial de la Cámara de Representantes, convirtiéndose en el representante por Bogotá con la mayor votación individual. Actualmente ocupa una curul por el Centro Democrático para el período constitucional 2026-2030. Su historia política, sin embargo, comenzó varios años antes.

Un abogado formado en Bogotá
Briceño nació y creció en Bogotá, particularmente en la localidad de La Candelaria. Su formación escolar estuvo vinculada a instituciones públicas y culminó su bachillerato en el Colegio La Giralda, en el barrio Las Cruces. Posteriormente estudió Derecho en la Universidad Externado de Colombia y realizó allí una especialización en Derecho Público. Su formación académica continuó en España con una maestría en Análisis Político y Electoral de la Universidad Carlos III de Madrid.
Su experiencia profesional estuvo inicialmente relacionada con el sector público y el Concejo de Bogotá, donde trabajó como asesor y adquirió experiencia en asuntos jurídicos, contratación, control político y seguimiento de la administración distrital. Ese recorrido terminó definiendo buena parte de su posterior carrera electoral.
El Concejo fue su plataforma política
En las elecciones territoriales de 2023, Briceño fue elegido concejal de Bogotá por el Centro Democrático con 48.470 votos. Esa fue la mayor votación individual de su partido en la elección del Concejo. Durante su permanencia en la corporación distrital concentró buena parte de su actividad en el control político, la contratación pública, la vigilancia del gasto y las denuncias sobre actuaciones de las administraciones. El propio Concejo de Bogotá lo identificó por su actividad de denuncia y registró su trayectoria en la corporación. Su estilo empezó a hacerse reconocible: revisar información pública, cuestionar contratos y decisiones administrativas y trasladar esas discusiones al escenario digital.
Las redes como herramienta política
Una de las características que diferencia a Briceño de muchos dirigentes tradicionales es su capacidad para convertir documentos, contratos y debates institucionales en contenido político para las redes sociales. La denuncia se convirtió en una herramienta de comunicación.
Su mensaje gira alrededor de conceptos como control político, vigilancia de los recursos públicos, austeridad estatal y lucha contra la corrupción. Esos elementos aparecen también en su perfil institucional de la Cámara de Representantes. El resultado fue la construcción de una audiencia política propia antes de llegar al Congreso. Su experiencia muestra cómo las redes pueden funcionar no solamente como mecanismo de difusión de una candidatura, sino también como espacio permanente de oposición y fiscalización.
El salto al Congreso
En diciembre de 2025 dejó su curul en el Concejo de Bogotá para buscar un escaño en la Cámara de Representantes. El salto electoral fue considerable. En las elecciones legislativas de 2026 obtuvo 262.104 votos, de acuerdo con el registro institucional de la Cámara. Con ese resultado se convirtió en el representante por Bogotá con mayor votación individual. La dimensión de la votación cambió su posición dentro de la política nacional. Ya no se trataba únicamente del concejal que denunciaba contratos desde Bogotá. Ahora Briceño tenía detrás una votación nacionalmente significativa y una plataforma institucional desde la cual podía ejercer control político sobre el Gobierno.
Una nueva etapa en el Centro Democrático
Briceño pertenece al Centro Democrático y ocupa actualmente una curul por Bogotá. La información institucional del partido señala que su agenda legislativa incluye austeridad, lucha contra la corrupción, defensa de la propiedad privada, educación, emprendimiento y protección de los recursos públicos. Pero su trayectoria también muestra que ha construido una identidad política personal. Su principal activo no es solamente la pertenencia a un partido. Es la relación directa que ha desarrollado con sus seguidores a través de las redes sociales y de una narrativa política basada en la denuncia y el control al poder. En el Congreso, Briceño pertenece a la Comisión Primera Constitucional Permanente, una de las principales comisiones legislativas, y también integra la Comisión Legal de Investigación y Acusación.
Comenzó el control político
Su actividad en la Cámara no se ha limitado a ocupar una curul. El 1 de septiembre de 2026, Briceño participó como citante en una proposición de control político de la Comisión Primera relacionada con el estado en que el nuevo Gobierno recibió la cartera y, particularmente, con la política de tierras. La citación incluyó al ministro de Agricultura y Desarrollo Rural y a la directora de la Agencia Nacional de Tierras. El episodio resulta significativo porque muestra que el mecanismo que utilizó durante su carrera en Bogotá, el control político, comienza a trasladarse al escenario nacional.

Deisy Guanaro y el Congresista Briceño.La llegada de Daniel Briceño al Congreso también estuvo acompañada de una decisión que conecta directamente con una de sus banderas políticas: la reducción de los ingresos de los congresistas. Briceño ha sostenido que los parlamentarios deben dar ejemplo cuando se habla de austeridad. Por eso, después de que se mantuviera la prima especial de los congresistas, decidió no incorporarla a su beneficio personal. Este es su primer año en el Congreso y anunció que entregaría esa prima especial a Deisy Dorelly Guanaro, una mujer que fue reclutada por las extintas FARC cuando tenía 11 años y que posteriormente ha denunciado públicamente los hechos de violencia que sufrió durante su permanencia en el grupo armado.
Las redes como herramienta política